9 de octubre Lluvia de estrellas Dracónidas

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¿Que son exactamente las Dracónidas?

El día 9 de octubre se produce el máximo de la lluvia de meteoros de las Dracónidas

Dracónidas

Las dracónidas son en realidad restos de partículas desprendidas por el cometa 21P/Giacobini-Zinner durante su órbita alrededor del Sol.

Se trata en su mayoría de objetos pequeños, algunos del tamaño de partículas de arena.

draconidas-en-constelacion-dragonSon además meteoros mucho más lentos de lo habitual, alcanzando velocidades entorno a 20Km/s, frente a los más de 70Km/s que suelen alcanzar otros meteoros.

Reciben el nombre de dracónidas, ya que el cuadrante del cielo en el cual se observan es el correspondiente a la constelación del “Dragón“.

Para observar esta lluvia de meteoros habremos de observar hacia esta constelación, la cual es fácilmente identificable sobre “el carro” de la constelación de la osa mayor.

El máximo de dracónidas se produce cada año entre los días 8 y 10 de octubre, al atravesar la Tierra la zona en que se cruzan ambas órbitas, por lo que restos de la cola del cometa entran en contacto con la atmósfera terrestre.

La frecuencia (THZ) de estos meteoros es muy variable, en la mayoría de los casos no se registran un gran número de ellos.

draconidaSi bien ha habido excepciones como el año 2.011 donde el THZ estuvo cerca de los 400 meteoros por hora. Entre los que destacó una dracónida en particular de 6Kg de peso y medio metro de diámetro que llegó a alcanzar en el cielo un brillo similar al de la Luna.

21P/Giacobini-Zinner

Se trata del cometa responsable de las dracónidas. Un cometa con un periodo orbital de aproximadamente 6 años y medio. Recibe el nombre de sus descubridores, quienes lo observaron por primera vez en el año 1.900.

La particularidad de la órbita de este cometa, hace que sea visible cada 2 años desde La Tierra, ya que su órbita está fuertemente influenciada por la gravedad de Júpiter, haciendo que esta se acorte y alargue periódicamente.

Aún siendo visible cada dos años, aunque apenas suele alcanzar la magnitud 9, por lo que no es visible a simple vista, ni siquiera en un cielo oscuro, siendo preciso el empleo de telescopio así como una correcta adaptación de la vista a la oscuridad para su observación.

Aunque no se puede predecir con exactitud la actividad que tendremos este año, esperemos que sea un buen año de dracónidas.

 

 

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